Series por el Mundo

Javier Olivares y el realismo fantástico y poético de lo cotidiano de Les Revenants


Javier Olivares, uno de los guionistas de la serie Isabel, es uno de los admiradores de la exitosa producción francesa: Les Revenants, una de las mejores series de la temporada.  Y ha elaborado una completa crítica en el blog de guionistas del porqué nadie debe dejar de ver esta maravillosa producción, de la que nos hacemos eco a continuación.

Descubierta a través del Tvc 15 Canal de TV de Pablo Olivares, Les Revenants ha sido para mí, con Broen, la sorpresa del año. Emitido su último capítulo (es una serie de 8 capítulos de 50 minutos) el primer fin de semana del 2013, forma parte junto a la citada Broen, Hit & Miss, White Heat, Call the Midwife y Moone Boy (todas analizadas en esta casa en Series que aquí no llegan I y en Series que aquí no llegan II) lo que sería mi lista de mejores series estrenadas en 2012.

La sorpresa radica en el país de origen de la serie (Francia, como Dinamarca y Suecia lo era de Broen: es decir No son americanas ni inglesas) y en su manera de enfocar los géneros del terror y lo fantástico… y también en su éxito de audiencia. Producida por el Canal Plus francés (con el aval del Canal Jimmy, junto con el desaparecido y añorado Album TV, dirigido por Antonio Trashorras, el mejor canal dedicado al mundo televisivo que he conocido) ha tenido una audiencia cercana a los dos millones de espectadores de media y más de un 20% de abonados que cada semana se citaban con esta peculiar serie de muertos vivientes.

Aprovecho para decir que junto con series como Engrenages o Braquo, de las que se hablará luego, Les Revenants muestra una excelente intención de producción propia del canal digital francés, un espejo en el que haría bien en mirarse su homónimo español.

LES REVENANTS: REALISMO FANTÁSTICO Y POESÍA DE LO COTIDIANO.

Lo primero decir que la serie se basa en la película del mismo nombre dirigida en 2004 por Robin Campillo. No la he visto, pero Antonio Trashorras me dice que es estupenda y con eso me vale. En ella (como en la serie) y como bien escribió Oscar Brox, Campillo realiza “una hábil vuelta de tuerca al subgénero zombi al tratarlo de una forma más social e intimista, a la vez que pone el acento es los aspectos legales y, sobre todo, morales que implica para toda una comunidad de habitantes el regreso tras su muerte de miles de resucitados. A partir de aquí, Campillo exprime al máximo las situaciones, planteando en todo momento soluciones burocráticas a la avalancha de revenants para, a medida que las cosas se van normalizando, ir fijándose en los pequeños microcosmos familiares que han visto perturbado el orden por esa extraña vuelta”.

En la serie, su creador (Fabrice Gobert) hace lo mismo. Ambienta la situación en un pequeño pueblo de montaña donde la fractura de una presa inundó un pequeño pueblo más de 30 años antes, llevándose el agua centenares de personas. Desde entonces a la actualidad, hay otros que murieron y están de vuelta: un niño asesinado (en una de las más apabullantes secuencias de la serie), una muchacha de 15 años (con hermana gemela que ha seguido creciendo) fallecida en un accidente de autobús hace cuatro años, un asesino ajusticiado por su propio hermano, un suicida que pone fin a su vida el mismo día de su boda… Todos vuelven sin saber qué les ha pasado. No recuerdan nada y quieren recuperar su lugar en el mundo… cuando ya está ocupado u olvidado.

 Les Revenants no es una serie efectista, es más bien un drama intimista. Y, por ello, sus historias no son menos aterradoras. Como bien la define Paco López Barrio en un comentario que le leído en facebook: “lo más sobresaliente de la serie es que en lugar de una batalla entre dos mundos (los vivos y los muertos) es una reflexión intimista sobre el sentido del dolor y el lugar en el mundo de cada uno”. Perfecta definición.

Interpretación exacta, realización concisa (con maravillosos exteriores) y una planificación pausada pero no por ello premiosa son las otras claves de la calidad de esta serie. ¿Defectos? Por supuesto, que tiene (¿quién o qué no?). A destacar, algún hilo y efecto que no se desarrolla… Cierta (y leve) casuística Lost cuando, en mi opinión, el fantástico es el género que más medido y ajeno a casualidades ha de estar… Y también, como escribe Damien Marcereau más de una pregunta sin responder al final de su primera temporada (acabada con una imagen tan impresionante como primorosa).

Pero es tanto lo que ofrece, tanta poesía la que aporta, tantos sentimientos en vez de peripecias impactantes (cuando el personaje y el sentimiento son lo más impactante siempre y derivan de ellos –y de ello- las peripecias…) que Les Revenants se muestra como una serie imprescindible. Y como un ejemplo de ficción europea que compite con otras (europeas y americanas) con más músculo industrial y económico. Ahora veremos cómo aguanta en la ya anunciada segunda temporada. De momento, sólo queda suscribir las críticas positivas de la serie escritas en el Le Nouvel Observateur o Le Figaro.

Puedes leer la entrada completa en BloGuionistas haciendo clic aquí.