Series por el Mundo

El descontrol de los poderes de Emma y la historia de Ingrid en el 4×07 de ‘Once Upon a Time’


¡Como está el patio! Y no, no hablamos de la situación política, si no del nuevo capítulo de ‘Once Upon A Time’ que nos trajo ABC el pasado domingo bajo el nombre de “The Snow Queen”.

Como bien os habíamos adelantado, en este capítulo La Reina de las Nieves, Ingrid, conocía a Rumplestiskin; Emma la liaba muy, muy parda con sus poderes; y aparecían nuevos personajes. Así que, vamos al lío y vamos a explicar el capítulo previo al próximo que, como ya os contamos, durará ciento veinte minutos. Así que nos metemos en materia, no sin antes avisaros, como hacemos siempre, que contiene MOGOLLÓN DE SPOILERS.

El capítulo de esta semana se ha basado principalmente en Ingrid, alías la Reina de las Nieves o Reina de los helados. El inicio del capítulo, encontramos a tres niñas desconocidas corriendo por el bosque, y jugando con una cometa hasta que el juguete se estrella en un árbol y, se rompe.

En ese momento aparece el dueño de la cometa, y la más pequeña de todas las niñas le pide disculpas por haberla utilizado. Este le dice que no pasa nada porque vale más una hija de la realeza. Mientras intenta secuestrar a las dos hermanas más pequeñas, la mayor acude en su ayuda. Cuando recibe una patada de parte del hombre, esta lanza una ráfaga de hielo de las manos que dan a parar a un árbol que se rompe encima del hombre, aplastándolo.

En efecto, estas tres hermanas son Ingrid, Gerda y Helga. La Reina de las Nieves y sus hermanas, después de estos acontecimientos, prometen permanecer juntas para siempre, y realizan un juramento con uno de los lazos de la maltrecha cometa prometiendo que nunca verán como a un monstruo a la mayor de las hermanas.

Volviendo a Storybrooke, un plano recorre la figura de Ingrid accediendo al reloj de la ciudad. Ya sabemos que cada vez que aparece esta localización sucede algo, desde la llegada de Emma que volvió a ponerse en funcionamiento, hasta la espectacular pelea, en la tercera temporada, entre las hermanas Regina y Zelena. Pues bien, Ingrid sube al campanario e… INTRO DE LA SERIE.

 

Saltamos de Ingrid a la trama amorosa por excelencia esta mitad de temporada, y no, no estamos hablando del insípido Hook con Emma, si no de Regina con Hood, qué está más tensa que Epi y Blas en una cama de velcro. Mientras la Reina Malvada sigue buscando sin éxito una cura para la congelada Marian, vuelve a interrumpir Robin, con la misma historia de siempre… Vamos, que si no quiere/debe/puede estar con Regina, que la deje en paz cómo ella le ha pedido, pues no, él sigue diciendo que se debe a sus votos.

¿Y el Equipo E? En la comisaría. Emma y Elsa siguen investigando donde encontrar a Snow Queen pero, Elsa aparece con una vela que Bella ha encontrado y que puede neutralizar los poderes heladeros. La Salvadora lo intenta con Elsa pero no lo consigue, frustrándose en el intento. Y, en lugar de volverlo a intentar, marcha a buscar a su madre Mary Margaret, que le ha prometido hacer de niñera del pequeño Neal, y están en clase con otras madres como Cenicienta o Aurora y sus pequeños. Extrañamente, el de la Cenicienta debería tener más de tres años, pero en el capítulo aparece con menos de uno.

En definitiva, Emma aparece en la convención de madres primerizas que, aunque Snow dice que no lo es, la Salvadora le medio recrimina que lo es, ya que lo único que hizo con ella como su madre fue dejarla en un armario. Blanca le reprocha que eso no es cierto, pero ve como tiene razón su hija. En ese momento, Emma empieza a perder el control de su magia calentando con la mano el biberón que sujetaba. En ese momento, Snow la mira con cara de pánico y le niega entregarle a Neal. Emma, asustada de su propio poder, intenta quitarle hierro al asunto pero, en ese momento le llama su padre diciendo que Hook y él han encontrado un rastro de hielo en el campanario.

Y salto de tiempo… pero en Storybrooke y en el campanario. Llegan corriendo Emma, Elsa, Hook y David y, con un soplo en la vela que le había entregado Bella, consiguen capturar a Ingrid. Así de fácil y sencillo. ¿No parece algo extraño? Para nosotros también.

Una vez en la comisaria, con la Engrilletada de las Nieves, Emma y Elsa entran a interrogarla. Emma es la poli buena y Elsa la mala, que buscando respuestas sobre su hermana, se pone tan nerviosa que consigue que Emma la saque de la sala de interrogatorio para que ayude a Hook y David a intentar destruir el misterioso espejo que tiene Ingrid.

Y ya están solas, cara a cara, Ingrid, Emma, Emma, Ingrid y las dudas que hay entre el pasado, el presente y el supuesto futuro común que tienen. Mientras Emma intenta sacarle información sobre la unión entre ellas y lo que sucedió en la casa de acogida y el motivo del reset memorial, Ingrid lo único que hace es hablar sobre el nexo de unión entre ellas y Elsa, hablando de vínculos familiares, lo que es realmente la familia y, lo que más le duele a Emma y que se ha repetido desde que se descubrió que ella era hija de Charming y Snow, lo sola que ha estado durante 28 años y los poderes de la joven. Emma niega cada una de las palabras que salen de la boca de la Reina de las Nieves pero es incapaz de controlar su rabia hasta que Ingrid le dice que un día, por un pequeño error dejará de ser la Salvadora y pasará a ser un monstruo. En ese momento, Emma, le grita un “¡¡¡CÁLLATE!!!” y destruye la pared de la comisaria de la potencia.

 

Los planes de Ingrid han surgido efecto, ha conseguido que Emma pierda el control de toda su magia y, ella, se deshace de los grilletes y desaparece convertida en nieve mientras, Emma, intenta sin mucho acierto, volver a su estado natural. La Salvadora sale por el agujero que ha hecho, aparece Hook, David, Mary Margaret, Henry junto con Bella y Rumple los cuales, han ido a pedir ayudar para intentar liberar a Emma de la comisaria ya que Ingrid había congelado la puerta.

La hija del amor verdadero les dice que no se acerquen a ella porque ha perdido el control de su magia y sabe que puede hacer daño. Hook, que sigue embobado con Emma, hace caso omiso a su advertencia, intenta agarrarla pero se gira y propina un golpe de magia que hace estallar todas las bombillas y hace caer una farola que, siendo apartado por David, no le cae a Hook pero golpea a Charming en el brazo.

Snow, que anteriormente ya había temido a su hija por sus poderes, vuelve a gritarle por lo que ha sucedido. Viendo que se ha equivocado en su reacción, intenta poner remedio pero ya es demasiado tarde, Emma huye en su escarabajo amarillo sin que nadie la detenga. A destacar la relación de la reacción de Emma en la serie con la de Elsa en la película de Frozen: las dos no pueden controlar los poderes, hacen un destrozo y son tildadas de monstruos antes de su huida. ¿Dónde se esconde Emma? Su padre y Hook la han buscado por todos lados menos en el bosque, donde se refugia dentro de su escarabajo.

Dejando un lado a Emma, vamos a indagar en la historia de Ingrid. La habíamos dejado, junto a su hermana, recién realizado un pacto. Los años pasan y las niñas son unas jóvenes casaderas que tienen sus pretendientes, todas menos Ingrid que vive refugiada en su cuarto sabiendo que sus poderes pueden desencadenarse en cualquier momento.

En uno de los bailes de las princesas, donde presentarán a sus pretendientes al rey, todos menos la Reina de las Nieves, que de momento no es reina ni utiliza los poderes, acuden ilusionadas. Entre los asistentes a la fiesta podemos ver al Duque de Weselton que intenta camelarse a Helga.

Durante el baile, Ingrid, oculta detrás de una cortina, presencia como se divierten sus hermanas y, en un momento de nervios/rabia/no sabemos el motivo, empiezan a caer copos de nieve alrededor de ella. Después de esto, decide marcharse para siempre pero, mientras prepara su equipaje, es sorprendida por Helga y Gerda que intentan impedírselo, pero Ingrid se excusa que nunca podrán ser felices ni tener las vidas normales que deberían tener. Pero las hermanas insisten y Gerda, pronuncia las palabras mágicas que unen a todos los personajes de Once Upon a Time “He ido hablar de un mago muy poderoso, su nombre es Rumplestiskin y, ¡tachán! Aparecen en el castillo del Sr. Oscuro pidiendo poder frenar los poderes de la hermana mayor de los reyes de Arendelle. Y ya sabemos que, para Rumple, todo tiene un precio, les proporciona unos guantes mágicos que frenan los poderes de las manos y una urna como “medida de emergencia” a cambio de los lazos que portan las tres hermana. Lógicamente la urna es donde estaba encerrada durante años la Reina de las Nieves y que fue liberada por Hans.

De vuelta a Arendelle, Ingrid se encuentra con el Duque que intenta propasarse con ella con la excusa de que él, ha estado siempre enamorado de ella, aunque nunca la había visto. En el rifirrafe, a Ingrid se le caen los guantes mágicos que intenta coger pero el Duque no le deja, libre de poder y en un momento de intentar defenderse, Ingrid libera sus poderes y le da un empujón a su acosador que le tilda de bruja y de utilizar magia negra. En ese momento aparece Helga qué no cree una palabra de lo que dice el Duque cuando intenta mentirle sobre lo acontecido. Las dos hermanas se ponen contra el acosador pero este les amenaza con contarle a todo el reino el secreto de las hermanas y tilda como monstruo a Ingrid. Esta palabra desencadena la ira de la joven que lanza sus poderes contra el Duque pero utiliza a Helga como escudo y acaba congelándose y partiéndose en mil trozos.

Gerda, la madre de Elsa y Anna, descubre a su hermana Ingrid en estado de shock junto a su hermana congelada, en ese momento, empieza a reprocharle lo que ha hecho sin querer escuchar a la futura Reina de las Nieves y acaba llamándola monstruo mientras abre el jarrón que le había dado Rumple que absorbe a Ingrid transformándola en liquido blanco.

 

¿Y cómo es que nadie se acuerda de que la madre de Elsa y Anna tenía dos hermanas? Porque Gerda acudió al Gran Puddy para pedirle que borrara de la memoria a todos los habitantes de Arendelle, incluido a ella, todo recuerdo de sus dos hermanas y le entrega los guantes que, años más tarde, volverán a sus manos para proteger a su hija Elsa.

De vuelta a Storybrooke, tenemos dos parejas con varios frentes abiertos. Por un lado tenemos Hood que no se da por vencido con Regina. Después de una conversación con Will Scarlett que se reencuentran en la cafetería de la abuelita, el intrépido ladrón, vuelve a la cripta donde se encuentra Regina y, después de una charla sobre los valores le propina un espectacular beso de amor verdadero.

Y, la otra pareja, no es sentimental, si no mágica: Rumple e Ingrid. La Reina de las Nieves acude al Sr. Oscuro para hacer el trato que, episodios atrás, había estado negado. Ella le dice lo que necesita para deshacerse de la daga a cambio de los lazos que tiene en su poder y que, en su día, les dio. Él accede sin ningún tipo de miramientos porque su fin es conquistar el mundo, porque alguien tan poderoso como El Oscuro, Storybrooke se le queda pequeño.

 

¿Cuál será la pieza que le hace falta y que Ingrid le dijo al oído? Por la reacción que ha tenido Rumple, algo tendrá que ver con su odiado Hook. Y, ¿para qué querrá Ingrid los lazos de sus hermanas? Sabemos que, por lo que le dijo Rumple, objetos que han estado en contacto con la magia más pura, como es el amor, se vuelven mágicos ¿los querrá para unir a Elsa y Emma como sus hermanas? Todo esto y mucho más, lo podremos ver en los próximos capítulos y, recordad, el domingo tendremos el capítulo especial de dos horas “Smash The Mirror”.

Y, como siempre, las imágenes más importantes de este capítulo:

                                                                                                                                                 

Comenta y reacciona más abajo, ¡queremos saber qué te ha parecido!