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Bella conoce a Anna y los planes de la Reina de las Nieves en el 4×06 de ‘Once Upon a Time’


Otra semana más, sigue la persecución por todo Storybrooke de la Reina de las Nieves que, por lo visto, sabe esconderse muy bien.

En este nuevo capítulo de ‘Once Upon a Time’ bautizado como ‘Family Business’, como ya os contábamos en la preview, nos traía a la madre de Bella como atracción principal del capítulo, así como la utilización de la daga, por parte de la Sra. De Rumple. Pero no adelantamos acontecimientos y vayamos por partes.

En el inicio del capítulo, aparece Bella con su madre; mientras las dos intentan recoger el mayor número de libros de la biblioteca antes de la llegada de los ogros a su castillo, son avisadas por la guardia que, los monstruos, están muy cerca, cuando intentan huir, son atrapadas en la biblioteca por uno de ellos y, aunque se encuentran escondidas debajo de una mesa, este las descubre y… Bella se despierta de un sueño, cuando acude al pasillo para preguntarle a su padre qué había pasado y dónde estaba su madre, le dice que no se acuerda de nada y ve el ataúd donde se encuentra su madre. Hasta aquí, la participación de Frances O’Connor, como la madre de Bella.

 

De vuelta a Storybrooke, Emma ha reunido a todos los personajes principales en la comisaría para enseñarles el vídeo donde aparece la Reina de las Nieves y ella cuando era una adolescente en la casa de acogida. Mientras se preguntan el cómo, dónde y porqué aparece en el vídeo y Emma no se acuerda de nada, deciden dividirse en varios grupos para encontrarla o, al menos, tener alguna pista. Por un lado, Regina, Emma, Hook y Robin (de parejitas anda el juego), por otro, David, Sr. Gold y Mary Margaret, aunque Gold pasa de los Charmings y va por libre y, un último grupo formado por Bella, algo tensa, y Elsa, que se van a la biblioteca para investigar si hay algo de Arendelle o de Anna en los libros que se encuentran allí.

Pero no nos quedamos en Storybrooke por mucho tiempo, damos un salto en el tiempo y en el espacio y nos plantamos en El Bosque Encantado de nuevo con una Bella que está buscando la forma de recuperar los recuerdos olvidados para averiguar cómo murió su madre y, esta búsqueda, la hace llevar hasta Arendelle donde, según la leyenda, se encuentran unos trolls piedra que tienen el don de hacer recordar. Tras la negación del padre de Bella para que emprenda su viaje esta, haciendo caso omiso a esta prohibición, se escapa para encontrarse con esos trolls. En el camino de búsqueda, Bella, llega a un lugar reconocido por aquellos que han visto la película de Frozen que es, ni más ni menos que a la tienda de Oaken, la misma que fue Anna y Kristoff.

En la conversación que mantiene Bella con Oaken, la joven no consigue nada claro ni dónde encontrar a los trolls piedra ni si ellos pueden recuperar su memoria pero, en la tienda, se encuentra a una joven que le dice que ella les puede llevar a sus futuros suegros. La joven es Anna y, ambas, inician el camino para encontrarse con Gran Pabbie.

 

Cuando lo consiguen encontrar, después de algún que otro traspiés y nunca mejor dicho, se encuentran con el jefe de los trolls. Primero, la futura esposa de Rumple, le pide recuperar la memoria, el troll le extrae los recuerdos y los transforma en una brillante piedra que debe hacer un té con ella para recuperar los recuerdos que ha perdido. Después, Anna, le explica a Gran Pabbie que ha conocido a su “tía”, con poderes iguales que Elsa pero que no le es de fiar. Pero lo que no sabe la joven es qué, mientras le contaba todo esto a su prometido Kristoff, del descubrimiento del viaje de sus padres y de la caja mágica absorbe poderes mediante el sombrero, su tía le había escuchado y tenía algo preparado para ella.

En el camino de vuelta, Bella emocionada con su piedra de los recuerdos y Anna, que se dirige de nuevo a su castillo, son sorprendidos por una tormenta, pero no una cualquiera, si no creada por la, cada vez más irritante, Reina de las Nieves. En ese momento, las dos chicas caen con, tan mala suerte, que a Bella se le cae la piedra al borde del precipicio y Anna, se queda colgando del mismo. Bella, intenta coger la piedra primero pero se le cae y acaba hecha en mil pedazos, cuando intentan ayudar a Anna, esta también se cae, golpeándose la cabeza y quedando inconsciente. Justo en ese instante, aparece la Reina de los Helados llevándose a la hermana de Elsa y, sobre todo, el cofre que guarda el sombrero atrapa-magia.

 

Bella, vuelve a su castillo, encontrándose con su padre qué le cuenta que, llevaba sin dormir desde su marcha, que temía por la muerte de su hija igual que murió su mujer, la madre de Bella, defendiéndola de los Ogros. Ella, toma la decisión que hay que poner fin a esta guerra y que, la única persona de hacerlo es el innombrable y la chica, al igual que su madre fue valiente defendiéndola, pagará el precio por la magia (Lo que no sabe es que, el precio a pagar, es su “enamoramiento” con el Ser Oscuro).

Y, ¿Qué ha pasado con Anna? La Reina de las Nieves la ha encerrado en un castillo, del cual no se sabe dónde está, inventándose la excusa que la chica, quería quitarle la magia a su hermana y que ya no podrá formar parte de la familia que ella quiere formar.

De vuelta a Storybrooke, sigue la búsqueda de la Reina de las Nieves. Emma, Hook y compañía, encuentran el camión de los helados de la heladera malvada ya que Henry había dicho que ese era el lugar donde él iría. Allí descubren una recopilación de información sobre Emma desde su llegada a este mundo, junto a Pinocho, cuando solo era un bebé. Esto desconcierta a la Sheriff que, aparte de encontrar esta información, descubre un pergamino con unos jeroglíficos. ¿Qué podrá?

 

¿Y qué pasa con Rumple y Bella? El capítulo, no solo lo protagoniza Bella del pasado, también la del presente tiene gran papel en el episodio. Por un lado, la vemos como oculta a Elsa todo lo que había vivido con su hermana en Arendelle y, por otro, utiliza la daga (falsa daga, qué la auténtica la tiene Rumple guardada junto a la caja del sombrero en su caja fuerte) para obligar a su marido que le lleve al escondite de la Reina de las Nieves. Rumple, como no es tonto, le guía hacia la cueva y la deja entrar ella sola advirtiendo que, si vuelve la Reina, irá a por ella.

En la cueva, Bella se encuentra con el espejo que, en el anterior capítulo había reconstruido la bruja con el espejo robado de Regina y, como reflejo ella misma contándole que Rumple está con ella porque es una persona débil y, además, le dice que la daga es falsa. Bella, empieza a perder el control y, en ese momento aparece Rumple, intentando tranquilizarla, no reacciona y e intenta atacarlo con la daga. El Sr. Oscuro, los teletransporta a la tienda y Bella le pide perdón por haber desconfiado en él.

Después de esto, Rumple va a visitar a la Reina de los Helados por segunda vez en el capítulo. La primera, era para ofrecerle de nuevo, como ya pasó en el tercer capítulo, su ayuda para hacerse con la Srta. Swan, pero, esta visita, el Sr. Oscuro, va a visitarla con el sombrero, advirtiéndole que, si vuelve acercarse o manipular a alguien que quiere, se transformará en un bordado e su sombrero quitándole la magia.

 

Mientras tanto, el “equipo E” formado por Emma y Elsa, siguen buscando información sobre la heladera descubren que era tía de Elsa en Arendelle y, la rubia princesa, descubre que, el pergamino que se encontraba en la furgoneta de los helados, cita: La Salvadora, Emma, será un nuevo miembro de la familia. Por lo que, descubren, que tanto Elsa como Emma forman parte de una profecía que quiere hacer cumplir la Reina de las Nieves, que formarán parte de su familia.

Como siempre, os dejamos con las fotografías de este capítulo:

                                                                                         

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